¿Qué es el cáncer testicular?
El cáncer testicular es un tumor maligno que se origina en las células del testículo, la glándula sexual masculina encargada de producir esperma y testosterona. Es un tipo de cáncer poco frecuente, pero representa la neoplasia sólida más común en varones jóvenes, especialmente entre los 15 y los 40 años.
¿Qué tipos existen?
La mayoría de los tumores testiculares derivan de las células germinales y se clasifican en:
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Seminomas: crecen más lentamente y responden muy bien a la radioterapia y quimioterapia.
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No seminomas: incluyen carcinoma embrionario, teratoma, tumor del saco vitelino y coriocarcinoma. Suelen ser más agresivos, pero también muy sensibles a la quimioterapia.
Existen otros tipos menos frecuentes, como los tumores del estroma gonadal (células de Leydig o Sertoli) y los tumores secundarios (metástasis).
Factores de riesgo
Algunos factores aumentan el riesgo de desarrollar cáncer testicular:
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Criptorquidia (testículo no descendido)
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Antecedente personal o familiar de cáncer testicular
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Síndromes genéticos (Klinefelter, disgenesia gonadal)
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Infertilidad
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Edad joven (15-40 años)
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Raza blanca
En la mayoría de los casos, no se identifica una causa clara.
¿Qué síntomas puede causar?
El signo más frecuente es:
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Masa o aumento de tamaño indoloro de un testículo
Otros síntomas posibles incluyen:
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Dolor o pesadez escrotal
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Sensación de "tirón" en la ingle o abdomen bajo
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Aumento del volumen testicular
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Ginecomastia (desarrollo mamario) en algunos tumores productores de hormonas
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Síntomas respiratorios, digestivos o neurológicos si hay metástasis
Cualquier cambio en el testículo debe ser valorado por un urólogo de forma urgente.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico comienza con:
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Exploración física
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Ecografía testicular: confirma la presencia de un nódulo sólido
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Marcadores tumorales en sangre:
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Alfafetoproteína (AFP)
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Gonadotropina coriónica humana (β-HCG)
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Lactato deshidrogenasa (LDH)
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TAC toracoabdominopélvico: para estadificación y búsqueda de metástasis
No se realiza biopsia testicular para evitar diseminación.
¿Cómo se trata?
1. Orquiectomía inguinal radical
Es el tratamiento inicial estándar. Consiste en extirpar el testículo afectado a través de una incisión en la ingle. Permite confirmar el diagnóstico histológico y evaluar el grado de diseminación.
2. Tratamiento complementario
Depende del tipo de tumor y su estadio:
Seminomas:
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Estadio I: vigilancia, radioterapia o quimioterapia con carboplatino
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Estadio II: radioterapia o quimioterapia (bleomicina, etopósido, cisplatino)
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Estadio III: quimioterapia estándar
No seminomas:
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Estadio I: vigilancia o quimioterapia adyuvante
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Estadio II-III: quimioterapia y, en algunos casos, cirugía de masas residuales (linfadenectomía retroperitoneal)
¿Cuál es el pronóstico?
El cáncer testicular es uno de los tumores con mejor pronóstico. Las tasas de curación global superan el 95 %, incluso en estadios avanzados, gracias a la alta sensibilidad del tumor a la quimioterapia.
El pronóstico depende de:
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Tipo histológico
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Estadio tumoral
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Nivel de marcadores tumorales
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Respuesta al tratamiento
Seguimiento
Después del tratamiento, se realizan revisiones periódicas que incluyen:
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Exploración física
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Análisis de marcadores tumorales
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Pruebas de imagen (TAC, radiografía)
El seguimiento es clave para detectar recidivas o efectos secundarios del tratamiento.
Consecuencias y calidad de vida
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Función sexual y fertilidad: la mayoría conserva su función sexual; se recomienda congelar semen antes de quimioterapia o cirugía bilateral.
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Prótesis testicular: puede colocarse durante o después de la cirugía para motivos estéticos.
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Impacto psicológico: el diagnóstico puede generar ansiedad o alteración de la autoestima; se recomienda apoyo psicológico si es necesario.
¿Qué puede hacer el paciente?
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Autoexploración testicular mensual: especialmente si hay antecedentes de riesgo
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Consultar precozmente ante cualquier anomalía
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Seguir estrictamente los controles si ya ha sido tratado
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Mantener un estilo de vida saludable: no fumar, evitar tóxicos, practicar ejercicio