¿Qué es el cáncer renal?

El cáncer renal es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del riñón. El tipo más frecuente es el carcinoma de células renales, que representa aproximadamente el 90 % de los casos. Existen otros tipos menos comunes como el carcinoma urotelial del uréter o pelvis renal y los tumores del estroma o del sistema colector.

Este tipo de cáncer suele detectarse de forma incidental en estudios de imagen solicitados por otros motivos, aunque puede manifestarse con síntomas específicos.

¿Dónde se localiza?

Los riñones son dos órganos con forma de alubia, localizados a ambos lados de la columna vertebral, por detrás del abdomen. Su función principal es filtrar la sangre, producir orina, y mantener el equilibrio de líquidos y electrolitos. También producen hormonas que regulan la presión arterial y estimulan la formación de glóbulos rojos.

Factores de riesgo

Aunque no siempre se identifica una causa concreta, existen ciertos factores que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer renal:

  • Tabaquismo

  • Obesidad

  • Hipertensión arterial

  • Exposición prolongada a productos tóxicos (cadmio, derivados del petróleo, solventes)

  • Enfermedad renal crónica o diálisis prolongada

  • Historia familiar de cáncer renal

  • Síndromes hereditarios (síndrome de Von Hippel-Lindau, entre otros)

¿Qué síntomas puede producir?

El cáncer renal en estadios iniciales suele ser asintomático. En fases más avanzadas puede causar:

  • Sangre en la orina (hematuria)

  • Dolor o molestia en el costado o la zona lumbar

  • Masa palpable en el abdomen

  • Pérdida de peso no intencionada

  • Fatiga o debilidad

  • Fiebre persistente sin causa aparente

  • Hipertensión o alteraciones analíticas (por secreción hormonal del tumor)

La tríada clásica (hematuria, dolor lumbar y masa abdominal) solo se presenta en menos del 10 % de los casos.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se basa en la combinación de la historia clínica, la exploración física y las pruebas de imagen, como:

  • Ecografía abdominal: útil para detectar masas renales.

  • TAC abdominopélvico con contraste: prueba principal para confirmar el diagnóstico, valorar la extensión del tumor y planificar el tratamiento.

  • RMN: alternativa en casos seleccionados o si no se puede usar contraste iodado.

  • Análisis de sangre y orina: para evaluar la función renal, signos de anemia o alteraciones metabólicas.

  • Estudios de extensión (TAC torácico, gammagrafía ósea, PET en algunos casos) si se sospecha enfermedad metastásica.

La biopsia renal no es siempre necesaria, pero puede estar indicada en casos de duda diagnóstica o cuando se plantea un tratamiento no quirúrgico.

Clasificación por estadios

El estadio del cáncer renal se basa en el tamaño del tumor, la afectación de estructuras cercanas, la presencia de ganglios afectados y la existencia de metástasis. Esta clasificación es clave para definir el tratamiento y el pronóstico.

¿Cómo se trata?

El tratamiento depende del tamaño, localización, estadio del tumor y del estado general del paciente.

1. Tratamiento quirúrgico

Es la principal opción terapéutica:

  • Nefrectomía parcial: extirpación del tumor preservando el resto del riñón. Indicada en tumores pequeños o pacientes con función renal limitada.

  • Nefrectomía radical: extirpación completa del riñón, a veces con la glándula suprarrenal y ganglios linfáticos cercanos. Indicada en tumores grandes o localmente avanzados.

Estas intervenciones pueden realizarse por cirugía abierta, laparoscópica o asistida por robot.

2. Ablación por radiofrecuencia o crioterapia

Opciones en pacientes no candidatos a cirugía, especialmente con tumores pequeños.

3. Vigilancia activa

En tumores incidentales muy pequeños (<2 cm) en pacientes frágiles o de edad avanzada.

4. Tratamiento sistémico

Para enfermedad metastásica o recidivante:

  • Terapias dirigidas: inhibidores de tirosina quinasa (sunitinib, pazopanib, cabozantinib).

  • Inmunoterapia: inhibidores de puntos de control inmunitario (nivolumab, pembrolizumab).

  • Quimioterapia: papel limitado en carcinoma de células renales.

Pronóstico

El pronóstico varía según el estadio del tumor:

  • Tumores localizados: tasas de curación superiores al 80 %.

  • Tumores localmente avanzados o con ganglios: riesgo intermedio.

  • Enfermedad metastásica: control variable, pero cada vez mejores resultados con tratamientos actuales.

El seguimiento tras el tratamiento incluye revisiones periódicas con analíticas e imagen para detectar recurrencias o complicaciones.

Recomendaciones generales

  • No ignore síntomas como hematuria o dolor lumbar persistente.

  • Realice revisiones urológicas si tiene factores de riesgo.

  • Siga los controles postoperatorios y las indicaciones médicas si ha sido tratado.

  • Mantenga un estilo de vida saludable: no fume, controle el peso y la presión arterial.

Última Actualización de la Página: 10/04/2025 13:37:38