Bienvenidos a nuestra Unidad, un espacio especializado en el tratamiento del dolor crónico refractario, un tipo de dolor que no responde a los tratamientos convencionales. Nuestra misión es mejorar su calidad de vida mediante técnicas avanzadas e innovadoras, con un enfoque multidisciplinario y personalizado.
¿Qué es el dolor neuropático y cómo se trata?
El dolor neuropático se define como aquel dolor iniciado o causado por una lesión primaria o disfunción en el sistema nervioso. El dolor neuropático se clasifica de acuerdo con el diagnóstico etiológico de la neuropatía (ej. dolor de la neuropatía diabética, neuralgia postherpética, neuralgia postraumática) o de la lesión anatómica (ej. dolor central, neuralgia periférica). Dentro del dolor neuropático se define al dolor central como aquel dolor causado por una lesión primaria o una disfunción del sistema nervioso central. Tiene una alta prevalencia en las lesiones de la médula espinal y cerebro, siendo causado en su mayoría por un traumatismo. Se calcula que tiene una incidencia del 10% en los accidentes cerebro-vasculares y de un 6,4-9,4% en las lesiones de la médula espinal (traumatismos, vasculares…). Los pacientes que padecen este tipo de problema, además del dolor central, suelen presentar alteraciones motoras debidas a la lesión neurológica. La estimulación cerebral y medular está indicada tras el fracaso de todo tipo de tratamiento farmacológico o psicológico.
Las estructuras sobre las que se produce la estimulación son la sustancia gris periacueductal, brazo anterior de la cápsula interna, tálamo (núcleo ventroposterolateral), hipotálamo (región posterolateral), la estimulación de la corteza motora, la estimulación de cordones posteriores medulares.
¿Qué patología se pueden tratar con neuroestimulación ?
Las patologías susceptibles de esta técnica son: anestesia dolorosa de la cara, dolor facial atípico, neuralgias del trigémino típicas con mala respuesta a otros tratamientos, las cefaleas de Horton, cefalea tipo SUNC, dolor neuropático por lesión medular (postraumática, postinfecciosa, oncológica), síndrome talámico, desaferentizaciones periféricas postraumáticas o postinfecciosas (por ej lesiones de plexo braquial o neuritis postinfecciosa). Junto a procedimientos más clásicos, en el momento actual se disponen de técnicas de tratamiento novedosas para estos dolores refractarios y tan invalidantes, que incluyen técnicas de neuromodulación como estimulación epidural de cordones posteriores, de sustancia gris periacueductal, central (en general talámica e hipotalámica), estimulación motora cortical y técnicas lesionales como la cingulotomía bilateral mediante gammaknife, radiocirugía o termocoagulación.
Algunas de estas técnicas (como la estimulación motora cortical) cuentan con estudios aleatorizados que permitan predecir la respuesta clínica del paciente y también permiten asegurar que son técnicas seguras. En el resto de procedimientos de neuromodulación no disponemos de metaanálisis o estudios clínicos aleatorizados para valorar eficacia, pero en cuanto a seguridad en las series de pacientes no se han reportado cifras de morbimortalidad superiores a cualquier otro procedimiento neuroquirúrgico de estimulación para otras patologías.