Esta unidad está dirigida a la atención de los aneurismas cerebrales, las malformaciones arteriovenosas cerebrales y la patología vascular raquimedular. La atención integral de estas patologías requiere equipos especializados en neurorradiología intervencionista, neurocirugía, neurología, radioterapia y neurofisiología clínica. La colaboración interdisciplinar y el uso de tecnologías avanzadas son esenciales para optimizar los resultados en estas condiciones de alta complejidad y baja prevalencia.

La coordinadora de la Unidad es la Dra. Ana María Jorques Infante, neurocirujana de la Unidad. 

Las malformaciones vasculares cerebrales son patologías raras y complejas que afectan el tamaño, la angioarquitectura y la localización de los vasos sanguíneos. Entre ellas, las malformaciones arteriovenosas (MAV) son las más comunes y se clasifican, según la escala de Ponce-Martin, con un grado III o superior. El tratamiento incluye técnicas como microcirugía, abordajes endovasculares y radiocirugía, realizadas por equipos multidisciplinares especializados. Las fístulas durales intracraneales, aunque menos frecuentes, también requieren un enfoque combinado y una comprensión avanzada de la hemodinámica cerebral debido a su clínica agresiva.

Estas anomalías poco frecuentes pueden causar mielopatías agudas, subagudas o crónicas por compresión, hemorragias o complicaciones isquémicas. Se clasifican en aneurismas espinales, extremadamente raros, y lesiones arteriovenosas, que incluyen fístulas adquiridas y MAV congénitas. Entre las más difíciles de tratar están las MAV intramedulares, mixtas y las fístulas complejas. El tratamiento principal es la embolización mediante cateterismo superselectivo, la microcirugía y, más recientemente, radiocirugía.

Los aneurismas cerebrales son dilataciones de las arterias cerebrales que presentan riesgo de rotura y hemorragia subaracnoidea (HSA), una emergencia neurológica grave. Su manejo depende del tamaño, localización y características del aneurisma:

  • Técnicas endovasculares: embolización con espirales, stents asistidos o derivadores de flujo.

  • Clipado quirúrgico: aislamiento del aneurisma mediante microcirugía.

  • Manejo médico: observación en aneurismas pequeños y asintomáticos, con control de factores de riesgo.

El diagnóstico se realiza mediante angio-TC, angio-RM o angiografía cerebral digital. El tratamiento oportuno mejora el pronóstico, pero los aneurismas rotos requieren atención inmediata y manejo de complicaciones, como el vasoespasmo o la hidrocefalia.

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Última Actualización de la Página: 06/12/2024 18:52:37