¿Qué es la Insuficiencia Cardíaca?
Es un síndrome clínico caracterizado por síntomas y signos secundarios a una alteración de la función del corazón. El corazón no funciona correctamente y los síntomas se pueden presentar como consecuencia de la incapacidad del corazón para bombear la sangre o por la retención de líquidos (congestión).
La incapacidad de enviar la sangre correctamente al resto del cuerpo hace que los tejidos no reciban toda la sangre que necesitan. Por tanto, esta sangre retrocede hacia los pulmones, abdomen y piernas produciendo el encharcamiento de los mismos.
Las malas noticias son que esta enfermedad es muy frecuente, afecta a la calidad de vida y además tiene una mortalidad elevada. Sin embargo, disponemos de tratamientos farmacológicos y no farmacológicos muy efectivos, donde la implicación y educación del paciente son fundamentales.
¿Cuáles son las causas de la Insuficiencia Cardíaca?
Son distintos los motivos por los que se puede desarrollar esta enfermedad. Cualquier enfermedad del corazón puede desencadenar en la insuficiencia cardiaca así como los tóxicos como el alcohol. En general, la consecuencia última es la dilatación del corazón, que se debilita de forma paralela.
Las situaciones que más frecuentemente afectan al músculo cardíaco y causan insuficiencia cardíaca vienen derivadas de:
- Enfermedad de las arterias coronarias: que debilitan el músculo cardíaco después de un infarto de miocardio al obstruirse el flujo de sangre.
- Arritmias cardíacas: el corazón late a una frecuencia no adecuada, demasiado lenta (bradiarritmias) o demasiado rápida (taquiarritmias).
- Hipertensión arterial: mantenida elevada durante bastante tiempo supone un gran sobreesfuerzo para el corazón.
- Valvulopatías: causadas por el mal funcionamiento de las válvulas por estrechamiento (estenosis) o fugas (insuficiencias) de las mismas.
Además de estas causas, existen factores que pueden precipitar un agravamiento de la insuficiencia cardíaca:
- Anemia
- Infecciones respiratorias
- Insuficiencia renal
- Abandono de la medicación
- Ingerir demasiada sal en la comida o beber mucha agua
¿Cuáles son los síntomas?
La evolución de la enfermedad se caracteriza por ciclos, con fases estables y fases de descompensación que se pueden reconocer por los siguientes signos:
- Dificultad para respirar mayor de la habitual, al andar, al hacer ejercicio e incluso en reposo o al acostarse.
- Disminución significativa en la cantidad de orina diaria
- Hinchazón de pies o piernas mayor de la habitual
- Aumento de peso en poco tiempo (más de 2kg en 2-3 días)
- Algunos menos frecuentes pueden ser la tos nocturna, pitidos al respirar, la pérdida de apetito, depresión, palpitaciones o mareo.
Procedimientos y pruebas cardiológicas más comunes
- Electrocardiograma: mediante el uso de unos electrodos y unas almohadillas sobre la piel se puede obtener un registro de la actividad cardiaca en reposo.
- Ecocardiograma: esta prueba emplea ultrasonidos, que son incruentos, y permite valorar la anatomía y funcionalidad cardíacas en cualquier paciente, circunstancia y lugar. Esta información es de suma relevancia para establecer un diagnóstico y tratamiento personalizado.
- Cardioresonancia: se emplea una resonancia magnética para la obtención de imágenes para valorar la funcionalidad y morfología del corazón, pudiendo valorar con mucha precisión las enfermedades del corazón. La gran ventaja es que no produce radiación.
- TAC coronario: sirve para ver la estructura cardiaca y los vasos mediante un escáner. Dura aproximadamente 20 minutos y, fundamentalmente, se emplea para valorar si existen obstrucciones en las arterias coronarias.
- Prueba de esfuerzo: se realiza en una cinta de correr mientras se monitoriza el ritmo cardiaco y constantes vitales. Sirve para detectar isquemia del músculo cardiaco o valorar la capacidad funcional del paciente.
Consejos
| DIETA | ESTILO DE VIDA |
| Beber aproximadamente 1,5L/día en total | Debe mantenerse activo según las recomendaciones de su médico |
| Aguas embotelladas: mirar el contenido en sodio (menos de 5mg por litro) | Vigilar peso, y presencia de síntomas de alarma |
| No se recomiendan bebidas carbohidratadas por su alto contenido en sodio | Autovigilancia y educación |
| En general, se recomienda un consumo de menos de 1,3 gramos de sal/día | Control del estrés |
| Grasas buenas: aceite de oliva, aguacate, nueces, pescado azul | Vacunarse según las recomendaciones |
| Proteínas: pescado, legumbres y setas 3-4 raciones / semana | Ante cualquier duda, síntoma o anomalía consultar con la unidad |
| No fumar ni beber | Si siento ahogo, me paro y descanso |
Tratamiento
Son múltiples los medicamentos que han mostrado beneficios en pacientes con insuficiencia cardíaca y otras enfermedades que puedan acompañarla.
Medicamentos de uso frecuente:
- Diuréticos: por ejemplo furosemida, torasemida o hidroclorotiazida. Se trata de medicamentos que evitan el acumulo de líquido en el organismo mediante el incremento de la eliminación de orina. La dosis de estos fármacos pueden incrementarse o reducirse en función de la severidad de los síntomas.
- Betabloqueantes: por ejemplo bisoprolol o carvedilol. Son fármacos que relentecen los latidos del corazón y, de esta forma, ayudan al corazón a ahorrar energía.
- Neurohormonales: como ramipril, sacubitril/valsartán o eplerenona. Estos fármacos disminuyen la tensión arterial y ayudan al corazón a bombear la sangre con menos esfuerzo
En la Unidad de Insuficiencia Cardíaca también se realiza una labor de atención preferente o urgente de los pacientes que así lo necesitan. Contamos con la disponibilidad para realizar tratamientos ambulatorios en el hospital de día del déficit de hierro o descompensaciones leves. También la rehabilitación cardiaca es una herramienta de gran utilidad en pacientes con insuficiencia cardíaca
Algunas de las enfermedades que causan la insuficiencia cardíaca pueden requerir cateterismo o cirugía, como las obstrucciones de las arterias coronarias o las anomalías valvulares.
También hay tratamientos especiales no farmacológicos, que se indican en situaciones muy concretas:
- Terapia de resincronización: se trata de un marcapasos especial que ayudan al corazón a bombear ya que sincroniza la fuerza de bombeo.
- Desfibrilador implantable: actúa ante arritmias malignas.
- Mitraclip: se trata de un clip que sella una fuga valvular de la válvula mitral