Un enfermero residente de Pediatría participa en los campamentos de verano de menores con diabetes

Escrito por Raquel DURAN el 17 jul. 2023
Un total de 60 menores con diabetes procedentes de diferentes puntos de Andalucía han participado recientemente en un campamento infantil supervisado por profesionales sanitarios de los hospitales Clínico San Cecilio y Virgen de las Nieves que han velado por la salud de los menores. Esta actividad, organizada por la Asociación Granadina de Diabetes (AGRADI) ha reunido en Zafarraya a niños y niñas de entre siete y 14 años que padecen esta patología crónica.
Un enfermero residente de Pediatría participa en los campamentos de verano  de menores  con diabetes

La presencia de profesionales sanitarios es imprescindible en este tipo de campamentos para garantizar el seguimiento de los niños y niñas, así como una correcta atención durante el desarrollo de la actividad, ya que se trata de menores todavía en edades tempranas y que, en muchos de los casos, han sido diagnosticados recientemente. El objetivo es que los menores disfruten de actividades de ocio al aire libre y puedan desenvolverse fuera del ámbito familiar en un entorno seguro, al tiempo que reciben información sobre su enfermedad y se forman en el manejo de la patología para saber controlar y convivir con la diabetes.

Este año, el equipo sanitario ha estado formado por seis profesionales sanitarios de Granada de los que cinco pertenecen al Hospital Universitario Clínico San Cecilio (una nutricionista, una pediatra, un endocrino, un médico residente de Endocrinología y Nutrición y una enfermera educadora en diabetes) y uno al Hospital Materno Infantil del Virgen de las Nieves (un enfermero residente de Enfermería Pediátrica).

Desde Endocrinología y Nutrición del Clínico San Cecilio, los facultativos Enrique Redondo y Javier García, y desde Pediatría de este mismo hospital, María Cristina Palma, se han encargado de ajustar los tratamientos, pautar las dosis de insulina que los niños deben aplicarse previamente a las comidas y realizar el seguimiento de cada uno de ellos previniendo cualquier hipoglucemia. La enfermera Raquel López ha llevado a cabo una importante labor de formación con los más pequeños, enseñándoles a manejar los dispositivos para controlar su enfermedad.

Por su parte, el enfermero y residente en Enfermería Pediátrica Eduardo Muñoz, del Hospital Materno Infantil, perteneciente al Virgen de las Nieves, ha prestado asistencia sanitaria y de apoyo, velando por la seguridad de los menores.

 

 

Aprender jugando

Cabe señalar también el trabajo desempeñado por la Dietista-Nutricionista Teresa Zarco, fundamental para la posterior puesta de insulina, ya que a cada uno de los participantes en el campamento se les ha calculado de forma individual la cantidad de hidratos de carbono que iban a ingerir mediante un juego de cartas, teniendo en cuenta el ejercicio físico desarrollado y por desarrollar. Una técnica muy novedosa y que es pionera en España, destacan desde Agradi.

En el caso de Raquel López, la profesional sanitaria más veterana, es la novena vez que ha participado en este campamento del que resalta “la ilusión de los niños” y subraya que “el objetivo es que con juegos y actividades divertidas ganen en independencia y comprueben que es posible vivir una vida plenamente normal a pesar de la diabetes”. “Se trata”, según López, “de una gran responsabilidad para nosotros como profesionales sanitarios, pero que nos motiva a seguir ofreciendo la mejor atención a unos pacientes tan especiales como son los menores”.

Vigésimo sexta edición del campamento

El campamento de AGRADI ha celebrado este año su vigésimo sexta edición siendo un referente a nivel nacional. Se trata de una actividad con una elevada demanda en la que muchos niños y niñas repiten, y gracias a la que aprenden a ser autosuficientes en la gestión de la diabetes.

En palabras de Antonio Salinas, coordinador de los campamentos y presidente de la Asociación AGRADI: “los campamentos suponen un antes y un después en todos los menores que participan, ya que entienden la dificultad de su enfermedad, empatizan, aprenden y trabajan en grupo al estar con cerca de 60  menores mas con la misma patología, durante toda una semana”. En este sentido, subraya Salinas, “los campamentos son necesarios para que puedan desarrollar todas estas aptitudes y para que además, sean capaces de ser autosuficientes con su enfermedad crónica”.

Para el correcto desarrollo del campamento han contado con el trabajo de un grupo de monitores voluntarios con amplia experiencia en la organización de campamentos y que padecen también diabetes. Este hecho, según los organizadores, es fundamental ya que “los niños y niñas sienten que les hablan de igual a igual y pueden conocer a personas que han experimentado situaciones parecidas a las que ahora viven ellos”.