Nuestro profesional, Chema Cotarelo, encarna al Rey Melchor en la Cabalgata de Granada

Escrito por RAQUEL DURAN el 5 ene. 2022
Chema Cotarelo participa en la tarde de hoy en la cabalgata de la ciudad de Granada. Es un orgullo que nuestros profesionales se impliquen en la ciudad, en sus tradiciones, y tengan presencia como representantes de nuestro hospital. Conoce aquí su intervención.
Nuestro profesional, Chema Cotarelo, encarna al Rey Melchor en la Cabalgata de Granada

Estimados amigos y amigas, queridos niños y niñas de 0 a 120 años, permitidme por razones de la edad, pues cuando fuimos por primera y única vez a adorar a aquel otro niño hace ya la friolera de 2021 años, nosotros ya éramos viejos y aunque debiéramos estar retirados, aún seguimos dando vueltas por el mundo rememorando aquel ajetreado viaje, eso sí, sin pasaporte Covid, ni las 25 PCR que nos han arreado antes de llegar a Granada, donde según nos han dicho se celebra la cabalgata más antigua de España.

Permitidme digo, que os lea unas palabras para que no se me olvide lo que queremos deciros. Sí, ya sé que algunos pensáis que trabajamos solo un día al año, pero vosotros a nuestra edad ya estaríais jubilados, y nosotros seguimos aquí dos mil y pico años después repartiendo por el mundo ilusiones y regalos.

Mis compañeros y yo y el séquito de pajes que están acomodando los presentes, nos sentimos felices de compartir con los granadinos y granadinas este día de ilusión, representando, (porque el ayuntamiento y el alcalde lo han querido así), a muchas personas anónimas, no sé si imprescindibles, pero sí necesarias. A veces confundimos a las personas imprescindibles con las necesarias.

Las imprescindibles sabemos quiénes son pero los necesarios muy a menudo son también imprescindibles, como lo son los donantes de órganos o los de sangre, los altruistas, los voluntarios, los generosos, los que nos llevaban mascarillas hechas de tela y pantallas con plásticos a las puertas de los hospitales. Imprescindibles los que se vacunan o se ponen la mascarilla para preservarse y preservar al de al lado; los que saliendo a la calle son responsables; esos también son los imprescindibles.

En mi caso me honro en presentar a los y las profesionales que trabajan en sanidad, a esos que aplaudíais sin saber sus nombres, a los médicos, a las enfermeras y enfermeros, auxiliares pero también al personal técnico, al administrativo, informático, ingeniero, maestros industriales, cocineros, telefonistas, personal de mantenimiento, celadores, peluqueros, fotógrafos, costureras, pinches, peones, limpiadoras, bibliotecarios, planchadoras, lavanderas, maestros, asistentes sociales, carpinteros, calefactores, albañiles, fontaneros, limpiadoras, electricistas, mecánicos, jardineros, pintores, conductores, personal de obras, vigilantes de seguridad, toda la gran familia sanitaria que ha hecho posible el milagro.

Por eso cuando repartamos los caramelos por las calles de Granada, queremos que representen pequeñas gotas de esperanza por un mundo de solidaridad, de generosidad, de todo aquello que nos representa como humanos. Esperanza para todo el mundo y en mi caso para los sanitarios y no sanitarios que están de baja por Covid, los que ya no están porque el virus se los ha llevado y en cuyas casas dejaremos un emotivo regalo de cariño para sus seres queridos, igual que el que dejaremos en las habitaciones de los hospitales, en las residencias de mayores, en las casas de los que cuidan a los enfermos en sus domicilios, en las de los que esta noche estarán de guardia en los centros sanitarios y los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, entre otros muchos que velarán por nosotros.

Seguimos la estrella que nos guía y con ella os traemos esencialmente un mensaje positivo. Nosotros no queremos que en la casa del pobre el pan dulce caiga siempre con el azúcar para abajo. En las muchas cartas que hemos recibido nos piden salud, amor, compañía, por eso nuestra carga este año es más liviana, ya que además de los regalos traemos generosidad para el prójimo, amor para el necesitado, paz para el que siente rencor, compañía para el solitario, abrazo para el que tiene frío, pan para el que tiene hambre.

Nuestro trabajo, que es el de la ilusión, es uno de los trabajos más complicados, pues en parte depende de nuestros sueños y de nuestra imaginación para llevarlo a cabo. Traeremos nuestras manos llenas de optimismo, queremos que creáis en la felicidad y en la magia, seáis grandes o chicos, estéis viendo la televisión o a “cucurumbillo”.

Gracias al Ayuntamiento de Granada, a su alcalde Paco Cuenca por la amable invitación a que podamos venir con nuestros séquitos la noche del día 5 para derramar un poco de encantamiento en los corazones de los granadinos y granadinas, y muy especialmente en el de los mas pequeños. Así pues soñad, sed felices y acostaros pronto ese día niños de 0 a 120 años para que podamos empezar pronto y llegar a todos lados. ¡¡¡Nos vemos pronto!!! Melchor, Gaspar y Baltasar