El Hospital Virgen de las Nieves atiende a 500 pacientes con síndrome de piernas inquietas

Escrito por Raquel DURAN el 23 sept. 2019
El hospital granadino se suma a la celebración del Día Mundial de esta patología que se caracteriza por molestias como hormigueo y dolor en miembros inferiores.
El Hospital Virgen de las Nieves atiende a 500 pacientes con síndrome de piernas inquietas

El Hospital Universitario Virgen de las Nieves atiende a unos 500 pacientes con síndrome de piernas inquietas al año. Hoy, 23 de septiembre, se celebra el Día Mundial de esta enfermedad crónica que afecta a entre el 10 y el 15 por ciento de la población adulta de Andalucía.

 

Se trata de una dolencia que se caracteriza por la aparición de molestias como pinchazos, ardor, hormigueos, adormecimiento, inquietud o dolor en las extremidades inferiores, lo que provoca la necesidad urgente de moverlas para aliviar momentáneamente las crisis.

 

Este malestar se produce principalmente por la tarde o por la noche, cuando el afectado reduce su actividad y descansa, por lo que frecuentemente ocasiona dificultades para conciliar y mantener el sueño, agotamiento, cansancio y excesiva somnolencia diurna.

 

Estos pacientes son tratados en la unidad de Neurofisiología Clínica, referente provincial para el tratamiento de este tipo de trastornos del sueño. En esta unidad se realiza una serie de estudios para detectar si se trata de una patología primaria, o bien, causada por otras asociadas como falta de hierro, trastorno renal, o diabetes. Una vez diagnosticado, se aplica tratamiento farmacológico, y en el caso que vaya asociado con insomnio, tratamiento cognitivo conductual para fomentar hábitos saludables que propicien el sueño, tales como ejercicio físico y alimentación adecuada.

 

Polisomnografía

Para diagnosticar este síndrome, los profesionales de Neurofisiología Clínica, realizan la prueba de polisomnografía. Se trata de una técnica que consiste en colocar una serie de sensores en piernas y brazos para controlar factores como ondas cerebrales, movimientos, tono muscular, respiración, actividad cardiaca y ronquido. Se procede a dormir al paciente y registrar los cambios que suceden durante el sueño.